¿Qué es la ansiedad social?

¿Qué es la ansiedad social?

La ansiedad social es el nerviosismo y la dificultad que se siente cuando uno intenta relacionarse con otras personas (nerviosismo, sudoración, taquicardias, piensan en no opinar porque si dicen algo entonces los demás se reirán de ellos, no disfrutan de todo lo que pueden en la vida por miedo a fallar, equivocarse a que van hacer o pensar los demás). En ocasiones, una persona con ansiedad social puede no presentar niveles de ansiedad cuando está con su familia, pareja, hijos o grupo concreto de amigos, sin embargo sí que la siente cuando tiene que exponerse a un grupo más amplio, bailar, reírse, expresarse en público, exponer una opinión en el trabajo o en una clase, hablar en público, acercarse a un grupo, conocer a gente nueva, pedir algo en un restaurante, hacer una crítica o manifestar una opinión en desacuerdo. Por todo ello, cuando alguien se siente así puede recurrir a los libros que os pondré a continuación y también es conveniente recurrir a un profesional, asociación etc.

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Ansiedad social. Manual práctico para superar el miedo.

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Tratando…Trastorno de la ansiedad social.

Manual práctico para el tratamiento de la timidez y la ansiedad social.

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La ansiedad social en alumnos de la ESO.

¿Cómo detectar el TDAH?

¿Cómo detectar el TDAH?

A) Seis o más de los siguientes síntomas de inatención que hayan estado presentes en la persona por lo menos durante 6 meses al punto de que sean inadecuados para el nivel de desarrollo:

Inatención

1) A menudo no presta la debida atención a los detalles o, por descuido, comete errores en las tareas de la escuela, el trabajo y otras actividades.

2) A menudo tiene problemas para concentrarse en las tareas o en los juegos.

3) A menudo parece que no escucha cuando se le habla directamente.

4) A menudo no sigue las instrucciones y no termina las tareas de la escuela, los quehaceres o cualquier otra responsabilidad en el trabajo (no por conducta oposicional ni por no entender las instrucciones)..

5) A menudo le cuesta organizar actividades.

6) A menudo evita, rechaza o se niega a hacer cosas que requieren mucho esfuerzo mental por un periodo largo (como tareas escolares o quehaceres de la casa).

7) A menudo pierde las cosas que necesita para hacer ciertas tareas o actividades (p. ej. juguetes, trabajos escolares, lápices, libros, o herramientas).

8) A menudo se distrae fácilmente.

9)Tiende a ser olvidadizo en sus actividades cotidianas.

B) Seis o más de los siguientes síntomas de hiperactividad con impulsividad que hayan estado presentes en la persona al menos durante 6 meses, al punto de que sean inadecuados y tengan un efecto perturbador para el nivel de desarrollo:

Hiperactividad

1)A menudo juguetea con las manos y los pies o se retuerce cuando está sentado.

2) A menudo se levanta de la silla cuando debe permanecer sentado.

3) Con frecuencia corre o trepa en lugares y en momentos inoportunos (es posible que los adolescentes y los adultos se sientan muy inquietos).

4) A menudo se le dificulta jugar o disfrutar tranquilamente de las actividades recreativas.

5) A menudo “está en constante movimiento ” o parece que le hubieran dado “cuerda”.

6) A menudo habla demasiado.

Impulsividad

7) A menudo suelta una respuesta sin haber oído toda la pregunta.

8) A menudo le cuesta esperar su turno.

9) A menudo interrumpe al que esté hablando o se entromete con los demás (p. ej., irrumpe bruscamente en las conversaciones o los juegos).

II. Algunos de los síntomas que causan alteraciones se presentaron desde antes de los 7 años de edad.

III. Algunas alteraciones producidas por los síntomas ocurren en dos o más entornos (p. ej., escuela o trabajo y casa).

IV. Debe haber clara evidencia de una alteración clínicamente considerable en el funcionamiento social, escolar o laboral.

V. Los síntomas no se presentan únicamente cuando la persona sufre de trastorno generalizado del desarrollo, esquizofrenia u otro trastorno psicótico. Los síntomas no se atribuyen mejor a la presencia de otro trastorno mental (p. ej., trastorno del humor, trastorno de ansiedad, trastorno disociativo o trastorno de la personalidad).

Hay que tener en cuenta que el TDAH no se debería diagnosticar únicamente a través de los criterios del DSM IV. En las evaluaciones que realizamos para detectar el TDAH es importante evaluar lo siguiente:

1. Hacer una historia clínica (una entrevista a la familia para ver los hitos evolutivos tales cómo conocer el desarrollo del embarazo, las edades con las que aprendió a andar y a hablar, miedos – inseguridades, probabilidades de acoso escolar etc)

2. Evaluación al niño:

– A nivel de capacidad intelectual (WISC IV)

– A nivel de funciones ejecutivas (ENFEN)

– A nivel de atención (CSAT, CARAS, D2, EMAV, CPTII depende también de las edades)

– A nivel de lectoescritura (PROLEC, PROLECSE, TAMAI)

– A nivel emocional (TAMAI, CAST, CDI)

3. Administrar cuestionarios tanto a padres como a profesores y si es viable poder hablar con el tutor.

Depende de cada evaluador, el tiempo de evaluación a un niño es impredecible pero como mínimo yo establezco 4 sesiones, las cuales se acaban prolongando por regla general a 5 o 6. Hay que tener cuidado con las evaluaciones en 2 días, porque producen mucho agotamiento en el niño y pueden afectar a los resultados de la evaluación.

¿Cuándo hay que acudir al psicólogo?

¿Cuándo hay que acudir al psicólogo?

Es la gran pregunta que cualquier persona se puede plantear, ya que a veces podemos convencernos a nosotros mismos de que tampoco es tan grave como para ir al psicólogo o que ya se nos pasara con el tiempo.

No es necesario tener un trastorno de ansiedad, trastorno del estado del ánimo (depresión), problemas de pareja, trastorno de la personalidad para tener que acudir a un especialista de la psicología, sino que debemos acudir simplemente cuando nos encontremos mal y ese estado se está convirtiendo en un continuo o cuando nos sentimos a disgusto, disconformes con nuestra vida, angustiados, fatigados de forma puntual.

No hay ninguna regla básica para ir al psicólogo, sino cuando nos damos cuenta que no basta con contar nuestros problemas a nuestra familia, pareja o amigos más cercanos, ya que a pesar de contarlo todavía el problema sigue con nosotros.

En el fondo, el psicólogo es una persona como tú, te entiende, no juzga. Tiene la formación y experiencia suficiente como para manejar los sentimientos y emociones que te generan malestar y conseguir que con el tiempo te sientas mejor contigo mismo.